La revolución Decepticoniana (Segunda Parte)

 

blog escrito por el cuasatar, 09 de oct del 2016

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La revolución Decepticoniana (Segunda Parte) - Dibujo creado por El Cuasatar
 

En el capítulo anterior vimos como los Autobots y los Decepticons vivían juntos en relativa paz en el planeta Cibertron. Dicha paz que fue alterada cuando Megatron, líder de los Decepticons intentó tomarse el poder a la fuerza. Esta acción no le produjo resultados positivos y estuvo detenido varios años en prisión por rebelión. Al quedar libre se presentó a las elecciones presidenciales, de esta forma y de manera pacífica llegó al poder. Una vez en el gobierno implantó su visión política auto denominada la revolución Decepticoniana, con la cual logró imponer un cambio en la forma de vida de los robots. Esta política favorecía a los robots más pobres pero a su vez afectaba los intereses de los Autobots de mayores recursos, los cuales veían con preocupación cómo su país se estaba convirtiendo en un planeta pobre y subdesarrollado. Con el paso de los años y ante la inminencia de la obsolescencia no programada que iba a sufrir Megatron, este decidió pasar las ideas de la revolución a su fiel y torpe escudero Galvatron para que su legado no desapareciera.

Con la desaparición de su líder los Decepticons decretaron unos días de luto a nivel planetario, para rendir honores a su líder. Con la ausencia de Megatron muchos Decepticons temían que si los Autobots volvían al poder, todos los privilegios con los que habían contado durante todos esos años iban a desaparecer. Ante la ausencia del líder, fueron a consultar la Matriz de liderazgo para saber qué camino debían tomar. Dentro de las reglas de la matriz se establecía que era necesario convocar a nuevas elecciones. Por el PDUC se presentó Gavaltron, mientras que por la dinastía Prime se presentó Ultra Magnus, fiel escudero de Optimus Prime.

Galvatron temiendo que el carisma de su antiguo líder no fuera suficiente para atraer a las masas y así ganar las elecciones, decidió cometer un fraude electoral. Con la ayuda de Decepticons infiltrados en el centro electoral lograron instalar dentro de sus servidores el sistema operativo Windows Server 2000, lo que permitió crear un hueco de seguridad enorme y de manera remota se pudieron cambiar algunos votos favorables de Ultra Magnus a favor de Galvatron. A pesar de que no modificaron todos los votos para hacer más creíble el proceso electoral, los Autobots gritaron a los cuatro vientos el fraude cometido y vieron con impotencia como Galvatron se hacía con el poder de Cibertron.

Galvatron al ser un robot de origen humilde, construido con pedazos de chatarra, no había tenido tiempo para pulir sus dotes de liderazgo. Dentro de la élite del PDUC lo veían como una marioneta útil, especialmente Starscream, quien se auto denominaba como el segundo al mando de los Decepticons y que para su sorpresa e ira no fue denominado por Megatron para ser su sucesor, por lo cual le guardaba un enorme rencor a Galvatron.

Una vez en el poder Galvatron empezó a tener delirios de grandeza y muchos llegaron a creer que tenía un virus informático que afectaba seriamente sus circuitos cibertrónicos. Al ser su cerebro clonado con el de Megatron sus declaraciones eran una copia exacta, sin embargo a diferencia de Megatron, tenía unas declaraciones públicas que extrañaban a propios y extraños y que no podían pasar desapercibidas. En una ocasión soñó que Megatron se le había aparecido en forma de Laserbeak y le ordenaba que tenía que seguir con la revolución Decepticoniana para construir la gran nación que deseaba el gran libertador Megatronus.

Otra de sus raras manifestaciones se producía porque su sintetizador de palabras no podía leer de manera adecuada la base de datos incluida en su servicio en la nube y llegaba a dirigirse a los habitantes de Cibertron como los "roboses y las robosas" provocando de esta forma la vergüenza entre los Decepticons y la risa entre los Autobots.

A pesar de que la vida en Cibertron cada día era más precaria, Galvatron escondía la realidad con las mismas mentiras que su antecesor, alegando que las desgracias de su pueblo eran producto de una conspiración orquestada por el imperio con el apoyo de los planetas vecinos a Cibertron.

El mal manejo que durante años el PDUC le había dado a Cibertron estaba haciendo que los recursos de energía del planeta se empezarán a agotar rápidamente y por tanto ya no contaban con Bitcoins suficientes para poder comprar repuestos que necesitaban los robots y que se habían dejado de ensamblar en Cibertron ya que los pocos Constructicons que eran capaces de hacer esta labor se habían exiliado, debido a que Galvatron había expropiado todas las empresas en las cuales ellos trabajaban.

Como si esta situación no hubiera sido suficiente, la organización intergaláctica de la energía debido a una gran crisis en toda la galaxia bajó el precio del cubo de energon a una tercera parte del precio que alguna vez alcanzó a tener en sus mejores épocas. Esto, sumado a la grave corrupción que ocurría al interior de la empresa planetaria Energía de Cibertron (EDCSA) provocaron la mayor crisis financiera que nunca antes hubiera conocido Cibertron en toda su larga existencia. Durante los años que gobernó Megatron la nómina de la EDCSA se había triplicado pero no así la producción de cubos de energon. Dicha decisión se había tomado para dar nuevos puestos de empleo, puestos que se podían costear con los altos precios del mercado de los cubos de energon. Con las crisis en el precio de la energía mantener esta nómina tan costosa no sólo era inviable sino perjudicial para la economía.

Las consecuencias no se hicieron esperar, por un lado tocó hacer enormes recortes de combustible para poder satisfacer la demanda de todos los robots, motivo por el cual muchos de ellos debían llegar caminando a sus trabajos en forma de robot y no de auto o avión con el fin de poder ahorrar combustible. Los robots más afortunados podían comprar gasolina a los robots pimpineros, ya que contaban con los Bitcoins que les mandaban sus parientes desde el exterior por medio de transferencias electrónicas a través de la red profunda, para que no fueran detectadas por el gobierno. De igual forma los robots temían realizar su acostumbrada transformación porque sin Constructicons que los arreglaran temían que un día en medio de sus transformaciones sus mecanismos neumáticos les fueran a fallar y quedarán inutilizados para siempre y los fueran a vender como chatarra.

Ante la grave crisis que ocurría en Cibertron, Gavaltron siempre trataba de ocultar la verdad a la población. Las medidas de racionamiento de gasolina, pico y placa y control de Bitcoins no daban el resultado esperado por él y por tanto tuvo que llegar a medidas aún más desesperadas. Galvatron envió a sus fieles Decepticons a las represas de energía para que con sus poderosos brazos mecánicos crearan enormes mareas y de esta forma crear energía infinita, con lo que no contaba Galvatron es que estas enormes mareas dañaron las paredes de las represas y por tanto las dejaron completamente inservibles. Este hecho hizo que fuera necesario realizar racionamientos de energía de varias horas al día.

Galvatron viendo que sus índices de popularidad se estaban haciendo cada vez menores, acudió a una medida desesperada que las anteriores para desviar la atención de los robots de cara a las elecciones a la asamblea. Ordenó la desinstalación de la fibra óptica que unía a Cibertron con Unicron, ya que consideraba que este planeta le estaba robando los bitcoins a través de la fibra óptica y que por ese medio los unicronianos eran culpables de la crisis de Cibertron. De igual forma expulsó a todos los unicronianos residentes en Cibertron en una de las mayores crisis robóticas de todos los tiempos. Sin embargo a pesar de esta cortina de humo, los cibertronianos ya se encontraban cansados de tantos engaños y en las elecciones para la asamblea votaron por mayoría absoluta para que los Autobots tuvieran mayor representación en la misma.

Optimus Prime no era ajeno a todas las dificultades que estaban pasando en su planeta aun estando en prisión. Para poder pasar la información a su líder, los Autobots habían capturado a Soundwave y le habían manipulado sus positrones para alterar su lealtad Decepticon, de esa forma todas las comunicaciones que se producían en el exterior eran grabadas en su casete y retransmitidas a Optimus Prime. Los guardias sabiendo de la gran lealtad de Soundwave jamás sospecharon que estuviera filtrando información. Con este sistema de comunicaciones Optimus Prime y Ultra Magnus empezaron a gestar una revolución pacífica.

Los Autobots detectaron que la matriz de liderazgo no había sido completamente alterada y aprovechando eso los Autobots en la Asamblea Cibertroniana convocaron a la población para que declararan obsoleto el sistema operativo de Galvatron y no le dieran más soporte técnico, todo bajo el amparo legal de la matriz.

Los robots cansados de ver las injusticias que ocurrían día a día no dudaron ni un segundo en apoyar la decisión de los Autobots y pusieron sus firmas digitales para que se apoyará el proceso. Sin embargo las cosas no eran tan fáciles como los Autobots esperaban. Los servidores de la comisión electoral habían sufrido del Y2K y por tanto su velocidad de procesamiento era muy inferior al esperado, por lo cual la validación de las firmas se hacía de forma lenta, de igual forma en la comisión electoral alegaban que la mayoría de las firmas habían sido crackeadas y se presumía que eran falsas, por lo tanto invitaban a revalidarlas, aun a sabiendas de que los procesadores de los servidores no eran capaces de soportar tal avalancha de información.

Los robots cansados de tantas mentiras, marcharon rumbo a la asamblea a exigir que más servidores se pusieran al servicio de la petición para legitimar el fin del sistema operativo de Galvatron. Para evitar daños los guardias activaron los escudos de energía para evitar que los robots pudieran ingresar y ejercer presión.

Viéndose en una encrucijada y temeroso de lo que le pudiera pasar, Galvatron a través del torrent compartió un archivo de sonido en el cual exaltaba a los Decepticons diciéndoles que eran indestructibles y que su poder duraría para siempre.

¿Podrán los Autobots sacar de soporte técnico el sistema operativo de Galvatron? ¿Los Decepticons seguirán dejando que su planeta se parezca cada día más al E.T. De Atari? Esta historia aún está por escribir sus páginas más gloriosas y épicas.