La revolución Decepticoniana (Primera Parte)

 

blog escrito por el cuasatar, 03 de ago del 2016

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La revolución Decepticoniana (Primera Parte) - Dibujo creado por El Cuasatar
 

Hace ya muchos años en el lejano planeta de Cibertron vivían dos razas de robots, los Autobots y los Decepticons. Si bien tenían algunas diferencias entre sí, ambas convivían en relativa paz.  Los Autobots liderados por el gran Primus llevaban las riendas del planeta, tratando de obrar con justicia y equidad por el bien de todos los robots. Sin embargo Megatron,  líder de los Decepticons no estaba de acuerdo en la forma como los Autobots gobernaban al planeta, razón por la cual un día junto a unos Decepticons rebeldes decidió tomarse el poder por la fuerza. Su intentona golpista fue infructuosa y los  Autobots lo capturaron y lo pusieron preso. Estando privado de la libertad,  Megatron se dio cuenta que si quería llegar a ser el líder del planeta debía lograrlo de manera pacífica para que los robots del planeta lo respetarán y lo siguieran fielmente.

Transcurridos unos cuantos años los Autobots consideraron que Megatron ya no constituía un peligro para ellos y decidieron dejarlo en libertad.  Una vez libre Megatron empezó a realizar una campaña política para ganar adeptos que apoyarán su causa. La enorme crisis social que afectaba a Cibertron hizo que los robots comenzarán a mirar a Megatron como un líder nato, su liderazgo y capacidad de oratoria permitieron convencer a un gran sector de la población que quizás Megatron podría llegar a ser el robot más idóneo para cambiar el destino de Cibertron. Ante la sorpresa de los líderes Autobots y de los robots de otros planetas,  vieron como Megatron lograba alzarse con la victoria en las elecciones generales de la nación.  

Con el apoyo popular de una inmensa mayoría  Megatron llegó al poder ante la mirada de optimismo de los robots quienes veían en él como la esperanza de un verdadero cambio. El liderazgo que ejercía Megatron era algo completamente distinto a lo que la gente estaba acostumbrada de sus anteriores líderes y muy pronto su fama  llegó a los confines más lejanos  de la galaxia.

Su política de liderazgo estaba inspirada en el gran Megatronus, descendiente de los primeros líderes de Cibertron,  los Prime. Un día Megatronus consideró que no quería seguir siendo parte de la dinastía Prime y para sorpresa de propios y extraños renegó de su pasado para formar la raza de los Decepticons. Con la ayuda de otros compañeros de lucha tuvieron una gran guerra  y de esta forma se separaron de los Autobots,  logrando así su independencia. A partir de ese momento Autobots y Decepticons si bien vivían juntos no se revolvían como lo hacen las tuercas en la ferretería.

Con la muerte de Megatronus,  el pensamiento Decepticons si bien seguía siendo parte importante en la vida de Cibertron,  a juicio de Megatron este se estaba perdiendo en las nuevas generaciones de robots, por tanto Megatron decidió recoger las banderas originales de Megatronus, convencido de que esta era la única forma en la cual Cibertron volvería a ser una nación grande y poderosa. Dicho movimiento lo llamó la revolución Decepticoniana.  

A pesar de que el movimiento tenía como legado original las enseñanzas que había dejado Megatronus,  la revolución Decepticoniana era una visión amañada del pensamiento original del libertador. Con la revolución Decepticoniana vinieron grandes cambios en el planeta de Cibertron, uno de los más importantes fue que los beneficios que daban las reservas de energía del planeta empezaron a repartirse entre los robots menos favorecidos,  generando una gran aceptación popular. Lo que los robots no sabían era que estas ayudas no eran repartidas por igual y solo se brindaban a los robots leales al régimen.

Por otro lado Megatron estableció lazos de amistad con líderes robots de otros planetas,  los cuales eran vistos con desconfianza por los líderes Autobots,  ya que era de conocimiento público que estos líderes aplicaban en sus pueblos regímenes totalitarios y déspotas. Para poder garantizar Megatron que siempre le serian fieles, estableció con estos líderes intercambios de todo tipo.  Por un lado promovió intercambios de profesionales robots con el fin de aprender nuevas técnicas y conocimientos desconocidos en su planeta, así como la comercialización de cientos de productos necesarios para el ensamble de los robots. Con el fin  de garantizar estas alianzas a largo plazo Megatron empezó a vender cubos de energon a estos líderes a precios por debajo del precio pactado en la organización intergaláctica de la energía, garantizando de esta forma comprar su lealtad a cambio del codiciado bien.  

La popularidad de Megatron alcanzó límites insospechados,  constituyéndose en un líder con una gran popularidad para alegría de sus defensores y preocupación de sus detractores. Sin embargo dicha popularidad no lo podía blindar contra los ataques más feroces que le llegaban tanto de su planeta como de otros lados de la galaxia,  quienes lo veían como una seria y real amenaza de los pueblos libres.  Viéndose en esta situación creó alianzas con los Constructicons para construir el robot Smashers, capaz de doblegar la voluntad de los Autobots y convertirlos en fieles y leales Decepticons.

Megatron para darle legitimidad a su mandato,  decidió modificar la matriz de liderazgo de los Autobots, la cual contiene toda la sabiduría acumulada por los Autobots durante generaciones y con una energía capaz de destruir un planeta entero, así como de restaurar la paz. Como solo un robot del linaje Prime podía abrirla, Megatron sobornó a Alpha Trion,  custodio de la matriz, de esta forma la matriz fue abierta y los Decepticons pudieron inventar  un pasado glorioso e inexistente que les permitiría perpetuarse en el poder para siempre.  

Con las nuevas políticas establecidas en el planeta muchos Autobots vieron cómo eran expropiados sus bienes pasando a manos de los líderes Decepticons,  los cuales al no tener experiencia en la gestión de ellos, comenzaron a dejar de producir los cubos de energon que tanto necesitaba el pueblo para cubrir sus necesidades más básicas.    

Optimus Prime, nuevo líder de los Autobots  y descendiente directo de la dinastía Prime, al ver como los derechos fundamentales tanto de los Decepticons como de los Autobots no vinculados al régimen eran vulnerados, se organizó con sus aliados para lanzar una ofensiva y retornar los derechos robóticos a todos los habitantes de Cibertron. Infortunadamente Optimus Prime fue capturado y confinado en una prisión ante la tristeza de los Autobots, quienes veían en él al líder que los salvaría de la tiranía de Megatron.

Los Autobots viendo que la situación cada vez estaba peor, decidieron marchar a otros planetas con el fin de iniciar una nueva vida y buscar alianzas externas que les ayudarán a recuperar a su gran líder, si bien muchos habían logrado escapar de ese régimen tiránico,  los embargaba la tristeza de saber que sus hermanos Autobots más necesitados continuaban atrapados en Cibertron,  en medio del miedo y la desesperanza.

Con el pasar de los años Megatron comenzó a sufrir diversas fallas de hardware y software, por culpa de la energía estática que ingresó en sus rectificadores.  Ante la inminencia de su fin se dio cuenta que necesitaba de un sucesor que tras su muerte preservará el legado de la revolución Decepticoniana que con tanto esfuerzo había construido ,  él temía que con su desaparición los Autobots en alianza con los líderes del imperio volvieran a tomarse el poder. Para tal fin designó al más fiel de sus vasallos,  llamado Galvatron. Al tratarse de un Decepticon torpe y poco preparado y que compartía el mismo sistema operativo,  fue muy fácil intercambiar todos los archivos de la revolución Decepticoniana sin que opusiera la más mínima falla de seguridad.

La elección de Galvatron como sucesor de Megatron no fue una cuestión fortuita, Megatron era consciente de que muchos líderes Decepticons no eran afines a la revolución y había serias divisiones internas dentro del Partido Decepticoniano Unido de Cibertron (PDUC).

Al cabo de unos meses la salud de Megatron se fue apagando y un daño en su eje de propulsión no le permitió volver a  transformarse en la poderosa arma de destrucción letal que fue en sus mejores días. Un exceso de tensión en su cuerpo hizo que se le saltarán los fusibles, al tratarse de un sistema viejo y obsoleto su sistema de protección eléctrica  era  defectuoso y un sobre pico de corriente  afecto a su tarjeta madre,  quedando completamente quemada, lo que sentenció su obsolescencia definitiva.

Millones de Decepticons de todo el planeta lloraron amargamente la muerte de su amado líder,  su partida les dejó una herida profunda que quedó grabada en sus memorias ROM y con la incertidumbre de saber que sería de sus vidas sin su amado guía .

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